jueves, 13 de noviembre de 2008

La desnutrición en niños y niñas provoca trastornos en el lenguaje y patologías auditivas

Publicó Risolidaria
10 de noviembre de 2008

Título original: Las huellas de la pobreza

Un estudio realizado por la Fundación Conin y el Instituto Fleni sugiere que la desnutrición a una edad temprana provoca trastornos en el lenguaje y patologías auditivas.

Buenos Aires, noviembre de 2008 (RIS-Argentina) Alteraciones en la percepción auditiva, bajo rendimiento escolar y trastornos del lenguaje. Un denominador común entre los niños y niñas que, además de vivir en la pobreza, padecieron desnutrición en su primer año de vida. A esta conclusión arribó un estudio realizado en Mendoza por la Fundación Conin en colaboración con el Instituto de Investigaciones Neurológicas Fleni.

El trabajo partió de la premisa de que existe una correlación e incidencia directa entre la desnutrición, la presencia de patologías auditivas y los trastornos del lenguaje. Y los resultados del estudio no lo desmintieron. Del total de chicos evaluados, el 84 por ciento presentó alteraciones en el sistema lingüístico, mientras que el 59 por ciento sufría alguna patología auditiva.

La mayoría manifestaba “escaso vocabulario, dificultad para la comprensión de frases y absurdos verbales por debajo de lo esperable para su edad cronológica”, precisó Gabriela Sabio, una de las autoras del estudio y directora de uno de los centros de prevención de la desnutrición infantil que tiene Conin en Mendoza. A nivel fonológico –agregó la mujer- también se denotó la persistencia de procesos que deberían estar superados para la edad de los chicos estudiados.

Pero ésos no son los únicos perjuicios que devienen del déficit nutricional. Los niños que padecieron desnutrición tienen un uso restringido de las frases, sobreextensiones del significado de las palabras, anomias, parafasias semánticas, necesidad de redirección verbal, repetición de consignas, latencias para responder, repeticiones subvocales, y baja inteligibilidad del habla en general.

“Las dificultades lingüísticas demostradas en estos chicos podrían tener alta correlación con el bajo rendimiento escolar porque estarían influyendo en la falta de comprensión de consignas dadas, especialmente en ámbitos acústicamente adversos como las aulas escolares”, sostuvo Sabio.

En ese sentido, remarcó que “todas las alteraciones evidenciadas” podrían también “tener correlación con factores relacionados con el medio socio-económico-cultural bajo, medios poco estimuladores y con la desnutrición padecida en la fase más importante del desarrollo neurológico, el primer año de vida”.

Los ahora, las apreciaciones de la especialista son expresadas en condicional, porque “pensamos que se requiere un mayor número de casos para determinar si la tendencia esbozada es estadísticamente significativa”, aclaró. Por eso, en busca de acercarse a un diagnóstico más preciso, adelantó que próximamente investigarán a través de una batería de tests de Procesamiento Auditivo a los 19 niños que demostraron alteraciones en la percepción auditiva para determinar los problemas específicos que tienen.

También planifican realizar un cruce de indicadores con un grupo de niños desnutridos pero de ambiente socio económico cultural medio a medio alto para separar las dos variables como posibles causas de estos problemas.

La investigación actual relevó a 32 niños de 6 a 8 años que asistían a los dos centros de promoción y prevención de la desnutrición infantil que tiene la Fundación Conin en la ciudad de Mendoza. Todos los seleccionados contaban como único antecedente haber tenido desnutrición en distintos grados. Además, gran parte de ellos fueron diagnosticados después de los 2 años de vida, aunque presentaban la enfermedad desde antes. Las evaluaciones se llevaron a cabo durante tres días consecutivos en dichas instituciones.

Hasta la fecha, diversos investigadores han demostrado la incidencia de patologías cognitivas asociadas a la desnutrición, mala alimentación y el bajo rendimiento escolar que esto provoca, pero “no hemos encontrado ningún trabajo que investigue la relación entre audición y percepción auditiva con la desnutrición”, comentó Sabio.

De acuerdo a la mujer, la gravedad de la desnutrición “está en relación directa con la edad en la que se produce”. Porque, se sabe, la desnutrición “puede generar secuelas irreversibles a nivel del Sistema Nervioso Central”, y el gran desarrollo del mismo “se produce en el período comprendido entre el tercer trimestre de gestación y el segundo año de vida postnatal” por lo que ése “es el llamado período crítico”.

Luego del nacimiento -completó- hay un proceso de interconexión neuronal que reviste especial importancia para el desarrollo de las funciones psicomotoras. Los dos factores más relevantes comprobados para el normal desarrollo de los chicos son la alimentación y la estimulación, acorde a las necesidades individuales.

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